Como referencia general, en una vivienda familiar el pozo ciego se desagota cada 6 a 12 meses. Es un rango amplio a propósito: la diferencia entre un extremo y el otro la definen cuatro variables, y una de ellas es local.
Cómo se calcula la frecuencia
La cantidad de personas es el punto de partida
La normativa de construcción usa un criterio útil para pensarlo: al dimensionar una cámara séptica se calcula alrededor de 250 litros por persona en viviendas de hasta diez ocupantes, con un mínimo que según la reglamentación va de 750 a 2.000 litros. Ese número no es la frecuencia de desagote, pero muestra la lógica: el sistema se dimensiona por habitante, y por habitante se llena.
En la práctica, dos personas y seis personas en la misma casa pueden significar el doble de frecuencia de vaciado sin que nada más haya cambiado.
El tamaño y el estado del pozo
Un pozo absorbente bien construido llega a varios metros de profundidad y penetra la capa de arena, que es la que permite que el líquido se filtre. La reglamentación bonaerense habla de excavar hasta penetrar la arena al menos 1,50 metros, con diámetros del orden de 1,50 metros. Un pozo que quedó corto, o que con los años perdió capacidad de infiltración porque las paredes se colmataron, se llena mucho antes que uno en buen estado.
Cuánto absorbe el terreno
Acá está lo que casi nadie tiene en cuenta. Un pozo ciego no acumula todo lo que recibe: buena parte del líquido se filtra en la tierra. Si el suelo es arcilloso, o si ya está saturado de agua, filtra poco y el pozo se comporta casi como un tanque cerrado.
El uso real de la casa
El lavarropas es el gran invisible acá: cada ciclo manda al pozo bastante más agua que un día entero de baños. Sumale la cantidad de baños, si hay pileta que se vacía al desagüe y si funciona algún local o taller en el terreno.
Una referencia orientativa
| Situación | Consumo diario aprox. | Frecuencia orientativa |
|---|---|---|
| 2 personas | ~500 L | Cada 10 a 12 meses |
| 4 personas | ~1.000 L | Cada 6 a 9 meses |
| 6 personas | ~1.500 L | Cada 4 a 6 meses |
| Casa de temporada | Variable | Al cerrar la temporada |
Son órdenes de magnitud, no una regla. Un pozo grande y un terreno arenoso pueden estirar cualquiera de esas filas; un pozo chico cerca de la costa las acorta.
El factor Mar del Plata: la napa
Esta es la razón por la que las recomendaciones genéricas no terminan de funcionar acá. En buena parte de la ciudad la napa freática está a poca profundidad, y sube todavía más después de lluvias intensas o sudestadas. Cuando el terreno alrededor del pozo ya tiene agua, la infiltración cae casi a cero: todo lo que entra, queda.
El resultado es concreto y lo vemos seguido: casas que venían desagotando cada diez meses pasan a necesitarlo a los seis, sin que haya cambiado la cantidad de gente ni el uso. Si tu casa está en la franja costera o en una zona baja, tomá el extremo corto del rango como referencia. Lo explicamos en detalle en la nota sobre napa alta.
Las casas de temporada juegan con otras reglas
En Santa Clara del Mar, Miramar, Mar de Cobo, Villa Gesell o Pinamar hay miles de propiedades que están cerradas nueve meses y llenas en enero. Contar meses ahí no sirve.
Lo que funciona es un esquema por temporada: desagotar antes de la apertura si el pozo venía cargado del verano anterior, controlar a mediados de enero cuando la casa está en uso intensivo, y hacer el vaciado de cierre al terminar marzo. Es el mismo criterio para los alquileres temporarios de alta rotación, donde en un mes puede pasar más gente que en todo el invierno.
Más allá del calendario, hay avisos que valen más que cualquier estimación: olores, descargas lentas, rejillas que rebalsan o humedad sobre el pozo. Si aparece alguno, no esperes a la fecha que tenías anotada — están todos detallados en esta nota. Y si te toca resolverlo, hacemos el desagote de pozo ciego en toda la región.